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martes, 29 de noviembre de 2011

Técnicas de estudio


Continuando con mi sección de habitos de estudio.

Ahora te menciono otras estrategias.

Esquema-Resumen: se realizará una vez hechos los pasos anteriores. Se debe incluir toda la información a aprender, extraída del subrayado. Se trata de tener toda la información importante organizada para que pueda visualizarse de un vistazo.

Es bueno utilizar distintos colores y marcar las ideas y datos importantes, ayudará a la memorización. Se pueden hacer distintos tipos de esquemas, pero el más utilizado es el “esquema de llaves”.


Memorizar: se deberán dejar al menos dos tardes libres para poder memorizar los contenidos trabajados a través del resto de técnicas. Para ello, se irá realizando el estudio a través del esquema-resumen.

Para memorizar es necesario estar despejado, no puede hacerse con sueño o en el último momento. Se trata de leer y comprender el esquema para a continuación reproducirlo mentalmente con el esquema tapado. Se repetirá esta operación hasta que se aprenda el contenido, siempre comprendiendo.


Repaso: es un aspecto fundamental. Se deberá ir haciendo conforme se va memorizando, pues contenidos memorizados son contenidos que necesitan repasarse para poder interiorizarse y fijarse por completo en nuestra memoria. Será necesario hacer varios repasos y el último de ellos no tiene por qué ser muy intenso, siempre y cuando se hayan seguido el resto de pasos.


Toma de Apuntes: un aspecto que será necesario aprender, especialmente en la Etapa de Secundaria. Unos buenos apuntes serán aquellos que seleccionan los aspectos claves e ideas fundamentales mediante una copia esquemática que capte la estructura lógica. Predomina la calidad sobre la cantidad. Será necesario organizar, revisar y clasificar los apuntes el mismo día en que se toman, para poder ir elaborando un esquema-resumen de los mismos y luego poder ir realizando los pasos siguientes (memorización y repaso).


En las materias o asignaturas en las que predominan los contenidos prácticos (Matemáticas, Física y Química, Idiomas, etc.), es fundamental comprender las explicaciones y tener los ejercicios bien corregidos. Será necesario trabajar a diario, realizando todos los ejercicios que se manden y repitiendo aquellos en los que se han encontrado dificultades o errores. Una buena práctica es llevar un pequeño cuaderno de dudas en el que se apunten las mismas y se respondan una vez aclaradas.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

FELICITACIÓN A MI ESCUELA SECUNDARIA TÉCNICA IND. No. 77


Hoy 24 de Noviembre del 2011.

La Escuela Secundaria Técnica Industrial No. 77 de Paso del Macho, Veracruz. Se viste de gala para celebrar 30 AÑOS AL SERVICIO de la educación; en esta pintorezca comunidad.

Para mi es un inmenso orgullo ya que laboro en esta institución desde el año de 1991, teniendo 20 años de servicio; por otro lado por que de alguna manera mis cimientos estan es esta escuela que antes de ser Secundaria Técnica, fue Escuela Secundaria Federal Clave: ES 361-35 escuela en la cual estudie, que posteriormente fue nombrada Escuela Secundaria Federal "Moises Saenz" Clave: ES 361-35. Para finalmente cambiar a Técnica por las necesidades de la comunidad.

Mucha felicidades a todos los compañeros maestros, personal administrativo, de servicios educativos complementarios, servicios generales, alumnos, exalumnos, extrabajadores de esta institución.











Ahora comparto con ustedes algunas fotos de mi escuela.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Técnicas de estudio


¿Cómo aprendiste a montar en bici?

Probablemente alguien te dio algunos consejos y luego tú practicaste mucho. Puedes aprender a estudiar de una forma muy parecida. Nadie nace sabiendo estudiar. Necesitas aprender unas pocas técnicas de estudios y luego ponerlas en práctica para desarrollar buenos hábitos de estudio.

¿De qué te servirán las técnicas de estudio?
Te facilitarán los aprendizajes académicos y te ayudarán a obtener mejores resultados en los exámenes, sobre todo cuando empieces la secundaria.

He aquí seis pasos para estudiar mejor:

1. Presta atención en clase.
2. Toma buenos apuntes.
3. Planifica con antelación los exámenes y trabajos escolares.
4. Divide la materia en partes. (Si tienes mucho material que aprender, divídelo en bloques más sencillos.)
5. Pide ayuda si te bloqueas o no puedes.
6. ¡Duerme bien por las noches!

1. Presta atención: los buenos hábitos de estudio empiezan en la clase
He aquí algo que probablemente te sorprenderá: ¿sabías que antes de que te pongas a estudiar ya has empezado a hacerlo? ¿Cómo es posible? Cuando prestas atención en clase y tomas buenos apuntes, estás empezando el proceso de aprendizaje y estudio.
¿Te cuesta prestar atención en clase? ¿Te sientas cerca de una persona que habla mucho o es muy ruidosa? ¿No ves bien la pizarra? Asegúrate de sentarte en un buen sitio para poder prestar atención. Si hay algo que te impide prestar atención o tomar buenos apuntes en clase, coméntaselo al profesor o a tus padres.

2. Los buenos apuntes facilitan el estudio
¿No sabes tomar apuntes? Empieza anotando la información que explique o escriba en la pizarra tu profesor durante la clase. Intenta hacer buena letra para que después entiendas tus apuntes. También es una buena idea tener los apuntes, exámenes, pruebas sorpresa y documentos de trabajo ordenados por asignaturas.

3. Si planificas el estudio con anticipación, luego te alegrarás de haberlo hecho
Esperar al jueves por la tarde para estudiar el examen del viernes te obligará a hincar los codos durante toda la noche, ¡lo que no tiene nada de divertido! Además difícilmente darás lo máximo de ti mismo si no pegas ojo en toda la noche. Todos posponemos cosas de vez en cuando. Una de las mejores formas de asegurarte de que eso no te pasa a ti es planificando el tiempo de estudio con antelación.
Pide un calendario que sea guay (uno que te guste y que puedas tener cerca de tu escritorio o lugar de estudio) y anota las fechas de entrega de los trabajos escolares y de los exámenes. Luego planifica cuánto tiempo dedicarás cada día a estudiar cuando salgas del colegio o instituto y cuánto tiempo dedicaras a cada asignatura. ¿Las clases y actividades extraescolares hacen que te resulte difícil encontrar tiempo para estudiar? Pide a tu madre o padre que te ayuden a diseñar un horario para organizarte el tiempo.

4. ¡Divídelo en partes!
Cuando tengas que estudiar mucho material, te ayudará dividirlo en cachitos. Supongamos que tienes una prueba de ortografía sobre 20 palabras. En vez de pensar en todas las palabras a la vez, intenta dividir el trabajo en bloques de cinco palabras y estúdiate uno o dos bloques cada día.
No te preocupes si no te acuerdas de algo que has estudiado primero. Ahí es donde entra en juego la práctica. Cuanto más días dediques a repasar algo, más probabilidades habrá de que se te grabe en la memoria. También hay algunos truquillos, como las reglas nemotécnicas, que ayudan a recordar cosas. Por ejemplo, si tienes que memorizar una lista, construye una frase o palabra con la primera letra de cada elemento de la lista. Supón que te tienes que aprender los ocho planetas del sistema solar ordenados en función de la distancia que los separa del sol. La frase “Marta Vio a Tu Madre Jalando Sola Una Noche” puede ayudarte a recordar “Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno”. Tu profesor también puede darte ideas.
Otra forma de dividir el material en bloques es estudiando regularmente en vez de dejarlo todo para el último día. La tarde previa al examen puedes dedicarla a repasar los apuntes o a releer los temas. O, si estás estudiando matemáticas o ciencias, puedes hacer problemas para practicar.
¿Cuánto tiempo seguido puedes estudiar cada tarde? Tu profesor puede ayudarte a saberlo. La mayoría de los cerebros solo pueden concentrarse atentamente en algo durante unos 45 minutos. O sea que, si ya llevas un buen rato estudiando y notas que te empieza a costar mantener la atención, prueba a hacer una pausa yendo a buscar un vaso de agua o dándote una vuelta por tu casa ¡Pero no caigas en la tentación de poner la tele y/o dejar de estudiar!

5. Si estás estancado, pide ayuda
No se puede estudiar bien cuando uno no entiende la materia. Asegúrate de pedir ayuda a tu profesor si hay algo que no acabas de entender. Puedes intentar salir del bache releyendo tus apuntes. ¿Te aclaran algo? En caso negativo, pídele al profesor que te lo vuelva a explicar o que reviséis juntos tus apuntes. Si te estancas mientras estudias en casa, tal vez tu madre o tu padre puedan echarte una mano.

6. ¡Duerme a pierna suelta!
El examen es mañana. Tú has seguido tu plan de estudio y has aplicado las técnicas que te hemos explicado pero, de repente, tienes la sensación de que no te acuerdas de nada, ¡ni siquiera de cuánto son 2+2! ¡No te dejes dominar por los nervios! Tu cerebro necesita tiempo para asimilar toda la información que ha incorporado. Intenta dormir bien por la noche y mañana te sorprenderá lo bien que te sabes la materia.

Bueno estas son algunas opciones la siguiente ocasión te comparto otras y espero les sean de utilidad.

hasta pronto

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Técnicas de estudio


El aprendizaje es un proceso de adquisición de habilidades y conocimientos que se produce a través de la enseñanza, la experiencia o el estudio.

Respecto al estudio, que depende del esfuerzo y trabajo que se dedica para aprender algo, se necesita una actitud activa, donde quien estudia asuma su protagonismo y supere la pasividad.

En la adquisición de los hábitos y técnicas básicas, la colaboración de los padres y madres se considera fundamental.

Acostumbre a su hij@ a que, al finalizar el tiempo de estudio, revise su material escolar y ordene su mochila para asegurarse de que le entrega las notas de los profesores, los exámenes, y no olvida el material para el día siguiente.

Si se ha ido interiorizando un buen hábito y se han iniciado las técnicas de estudio, su hij@ podrá poner en marcha sistemáticamente una serie de estrategias más elaboradas que van a presentarse a continuación:

Prelectura: lectura rápida y global, previa a la explicación, para identificar los apartados del tema y la temática del mismo. Se puede aprovechar para descubrir qué se sabía antes sobre el tema y contrastar con lo que ahora se presenta. Así se podrá preguntar lo que más cuesta entender o pedir información sobre lo que más interesa.

Lectura de comprensión: se trata de dedicar la misma tarde del día en el que se explica el tema o alguno de sus apartados en clase, para realizar una lectura comprensiva del mismo.

Se intentará identificar la idea principal y los detalles o ideas complementarias de cada uno de los apartados con sus correspondientes párrafos. Es importante ayudarse de las ilustraciones, mapas, gráficos, etc. que completan la información escrita. Si cuando se hace la lectura comprensiva surgen dudas, es necesario anotarlas para preguntarlas al profesor/a y anotar las aclaraciones del mismo para luego releerlas y completar los apartados que no quedaban claros.

Subrayado: le realiza inmediatamente después de la lectura comprensiva (si ya hay mucha práctica, se puede realizar en paralelo). Se subrayará lo más importante (ideas principales, conceptos claves, palabras técnicas, datos, fechas, etc.) y aquello que haga recordar el resto de detalles.

Hay que subrayar lo justo, ni poco (porque se pierde información) ni mucho (porque entonces el subrayado no sirve de nada). Es útil utilizar símbolos como exclamaciones, asteriscos, flechas, etc. para recalcar aspectos importantes y ayudar a retener la información.

Esquema-Resumen: se realizará una vez hechos los pasos anteriores. Se debe incluir toda la información a aprender, extraída del subrayado. Se trata de tener toda la información importante organizada para que pueda visualizarse de un vistazo.
Es bueno utilizar distintos colores y marcar las ideas y datos importantes, ayudará a la memorización. Se pueden hacer distintos tipos de esquemas, pero el más utilizado es el “esquema de llaves”.

Memorizar: se deberán dejar al menos dos tardes libres para poder memorizar los contenidos trabajados a través del resto de técnicas. Para ello, se irá realizando el estudio a través del esquema-resumen. Para memorizar es necesario estar despejado, no puede hacerse con sueño o en el último momento.
Se trata de leer y comprender el esquema para a continuación reproducirlo mentalmente con el esquema tapado. Se repetirá esta operación hasta que se aprenda el contenido, siempre comprendiendo.

Repaso: es un aspecto fundamental. Se deberá ir haciendo conforme se va memorizando, pues contenidos memorizados son contenidos que necesitan repasarse para poder interiorizarse y fi jarse por completo en nuestra memoria. Será necesario hacer varios repasos y el último de ellos no tiene por qué ser muy intenso, siempre y cuando se hayan seguido el resto de pasos.

Tomar Apuntes Correctamente : un aspecto que será necesario aprender, especialmente en la Etapa de Secundaria.
Unos buenos apuntes serán aquellos que seleccionan los aspectos claves e ideas fundamentales mediante una copia esquemática que capte la estructura lógica. Predomina la calidad sobre la cantidad.
Será necesario organizar, revisar y clasificar los apuntes el mismo día en que se toman, para poder ir elaborando un esquema-resumen de los mismos y luego poder ir realizando los pasos siguientes (memorización y repaso).

Estas son sólo algunas estrategias en la próxima agregaré otras y finalmente tú decides cuál se adapta mas a la forma en que aprendes.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

GENEROSIDAD


Dar y darse sin esperar nada a cambio.

Hoy me he levantado preguntándome si podría identificar algunas de las causas por las que nuestra sociedad actual padece de tantos males como el consumismo, la violencia, la drogadicción, etc.

En esta época nuestra, que exalta como valores supremos la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida.

El pensar sólo en nosotros mismos nos lleva a la infelicidad, aunque la sociedad actual nos quiera persuadir de lo contrario. Cuando la atención se vuelca hacia el “Yo”, se acaba haciendo un doble daño: a los demás mientras se les pasa por encima, y a uno mismo, porque después se queda solo.

A pesar de la gran desvalorización de la sociedad, hay que decir que muchos hombres y mujeres son ejemplos silenciosos de generosidad: la madre que hace de comer, se arregla, limpia la casa y además se da tiempo para ir a trabajar; el padre que duerme solo cinco o seis horas diarias para dar el sustento a sus hijos; la juventud generosa que ayuda a sus amigos cuando tienen problemas.

Todos ellos son ejemplos que sin duda deberíamos seguir. Y estos actos de generosidad son de verdad heroicos. Siempre es más fácil hacer un acto grandioso por el cual nos admiren, que “simplemente” darnos a los demás sin obtener ningún crédito. Y es que casi todos tendemos a buscar el propio brillo, la propia satisfacción, el sobresalir sobre los demás y solemos evitar el dar nuestra luz a los demás.

Dar sin esperar nada a cambio, entregar parte de tu vida, volcarse a los demás, ayudar a los que lo necesitan, dar consuelo a los que sufren, eso es generosidad. Y no es un valor pasado de moda. La generosidad es la llave que abre la puerta de la amistad, es una semilla que siembra el amor, y puede ser la luz que nos saque del oscurantismo materialista dentro del cual, muchos de nosotros estamos viviendo en la más negra de las ignorancias.

Al reflexionar sobre esta virtud, encontramos que la vida del ser humano esta llena de oportunidades para servir y hacer un bien al prójimo. Una persona generosa se distingue por:

- La disposición natural e incondicional que tiene para ayudar a los demás sin hacer distinciones.

- Resolver las situaciones que afectan a las personas en la medida de sus posibilidades, o buscar los medios para lograrlo.

- La discreción y sencillez con la que actúa, apareciendo y desapareciendo en el momento oportuno.

Para crecer en generosidad antes debemos de considerar y reflexionar un poco en nuestras actitudes:

- ¿Conscientemente dejo de prestar ayuda por pereza, desagrado o apatía?

- ¿Me esfuerzo por superar la propia comodidad, tomando conciencia de la necesidad ajena?

- ¿Espero recibir ayuda, favores y servicios sin considerar el esfuerzo que los demás realizan?

- ¿Realmente actúo desinteresadamente?
- Antes o después de ayudar a los demás, ¿pienso o espero recibir un halago, felicitación, reconocimiento, beneficio o el favor devuelto a ser posible con creces?

- ¿Siempre tengo presentes los favores hechos? ¿Les recuerdo, sugiero o hago notar a las personas mi ayuda e intervención?

Ser generoso es algo que muchas veces requiere un esfuerzo extraordinario. Para vivir mejor esta virtud en lo pequeño y cotidiano, es de gran utilidad poner en práctica las siguientes medidas:

- Procura sonreír siempre. A pesar de tu estado de ánimo y aún en las situaciones poco favorables para ti o para los demás.

- Se accesible en tus gustos personales, permite a los demás que elijan la película, lugar de diversión, pasatiempos, la hora y punto de reunión.

- Aprende a ceder la palabra, el paso, el lugar; además de ser un acto de generosidad denota educación y cortesía.

- Cumple con tus obligaciones a pesar del cansancio y siempre con optimismo, buscando el beneficio ajeno.

- Usa tus habilidades y conocimientos para ayudar a los demás.

- Atiende a toda persona que busca tu consejo o apoyo. Por más antipática o insignificante que te parezca, considera en ti a la persona adecuada para resolver su situación.

- Cuando te hayas comprometido en alguna actividad o al atender a una persona, no demuestres prisa, cansancio, fastidio o impaciencia; si es necesario discúlpate y ofrece otro momento para continuar.

- No olvides ser sencillo, haz todo discretamente sin anunciarlo o esperando felicitaciones.

Ahora como siempre te invito a leer un cuento sobre este valor,

"LA NUBE AVARICIOSA"

Érase una vez una nube que vivía sobre un país muy bello. Un día, vio pasar otra nube mucho más grande y sintió tanta envidia, que decidió que para ser más grande nunca más daría su agua a nadie, y nunca más llovería.
Efectivamente, la nube fue creciendo, al tiempo que su país se secaba. Primero se secaron los ríos, luego se fueron las personas, después los animales, y finalmente las plantas, hasta que aquel país se convirtió en un desierto. A la nube no le importó mucho, pero no se dio cuenta de que al estar sobre un desierto, ya no había ningún sitio de donde sacar agua para seguir creciendo, y lentamente, la nube empezó a perder tamaño, sin poder hacer nada para evitarlo.

La nube comprendió entonces su error, y que su avaricia y egoísmo serían la causa de su desaparición, pero justo antes de evaporarse, cuando sólo quedaba de ella un suspiro de algodón, apareció una suave brisa. La nube era tan pequeña y pesaba tan poco, que el viento la llevó consigo mucho tiempo hasta llegar a un país lejano, precioso, donde volvió a recuperar su tamaño.

Y aprendida la lección, siguió siendo una nube pequeña y modesta, pero dejaba lluvias tan generosas y cuidadas, que aquel país se convirtió en el más verde, más bonito y con más arcoiris del mundo.



El vivir con la conciencia de entrega a los demás, nos ayuda a descubrir lo útiles que podemos ser en la vida de nuestros semejantes, alcanzado la verdadera alegría y la íntima satisfacción del deber cumplido con nuestro interior.

domingo, 30 de octubre de 2011

Técnicas de estudio en Educación Secundaria


Hoy inicio un nuevo camino en mi blog, participando con algunas sugerencias acerca de los hábitos de estudio que debemos desarrollar en nuestros alumnos, espero que sirvan a los compañeros maestros y padres de familia.

El aprendizaje es un proceso de adquisición de habilidades y conocimientos que se produce a través de la enseñanza, la experiencia o el estudio.

Respecto al estudio, que depende del esfuerzo y trabajo que se dedica para aprender algo, se necesita una actitud activa, donde quien estudia asuma su protagonismo y supere la pasividad.

No obstante, en la adquisición de los hábitos y técnicas básicas, la colaboración de los padres y madres se considera fundamental.

Crear un buen ambiente de estudio en casa: que exista un sitio fijo para estudiar, con el material necesario (diccionarios, libros de consulta, etc.), aislado de ruidos y distracciones, con iluminación suficiente, buena ventilación y silla y mesa funcionales.


Establecer un tiempo diario dedicado al estudio: que puede concretarse en un horario de actividades de tarde (indicando tanto el tiempo que se dedicará a estudiar, los descansos y otras actividades extraescolares y de ocio).

Acostumbre a su hij@ a que, al finalizar el tiempo de estudio, revise su material escolar y ordene su mochila para asegurarse de que le entrega las notas de los profesores, los exámenes, y no olvida el material para el día siguiente. El tiempo de estudio deberá respetarse sin interferir con otro tipo de deberes que puedan surgir.


Dando ejemplo de interés por la cultura: a través de la lectura, lectura familiar, prensa, conversaciones, etc...


Mantener una estrecha colaboración con los profesores: se debe caminar en la misma dirección y buscar una colaboración mutua, lo que redundará en beneficio de los alumn@s.


Animar al estudio sin sermonear: es necesario valorar la dedicación al estudio y el esfuerzo más que los resultados, resaltando los pequeños progresos. La adolescencia es una etapa especialmente difícil, en la que los “sermones” pueden ser contraproducentes y el mostrar apoyo y acompañamiento será más eficaz.


Seguir diariamente el hábito de estudio de nuestros hij@s pero sin agobiar: hay que interesarse por qué exámenes tienen, qué dificultades encuentran, cuál es su disposición ante cada materia…

Hay que guardar un equilibrio en dicho seguimiento e ir otorgando mayor autonomía y responsabilidad conforme ellos vayan creciendo.

En segundo lugar, se puede orientar a los hij@s en el manejo de Técnicas de Estudio:

¿Qué entendemos por Técnicas de Estudio?
Una técnica de estudio es una herramienta para facilitar el estudio y mejorar los logros. Se trata de estrategias y procedimientos de carácter cognitivo y metacognitivo que se aprenden y desarrollan a través de la práctica.

En la siguiente entrada iniciaré a compartir con ustedes algunas técnicas de estudio que pueden utilizar.

domingo, 23 de octubre de 2011

FORTALEZA


Esta vez les comentaré de un valor muy importante, que nos permite salir adelante de cualquier obstáculo que se nos presente en nuestra vida diaria.

LA FORTALEZA

- La fortaleza es la virtud que ayuda a VENCER con valor los peligros y los obstáculos en la vida.
La fortaleza ayuda también a AGUANTAR con firmeza y sin miedo las cosas malas y a no echarse para atrás cuando se ha conquistado un bien.
- La vida del hombre es una lucha: a veces hay que atacar al enemigo y otras veces hay que resistir sus ataques.
La fortaleza da al hombre decisión, valor, coraje, energía, constancia y aguante para ATACAR Y RESISTIR.
- Puedes imaginarte a un hombre FUERTE, como un SOLDADO con una espada y un escudo. Con la espada ataca a los enemigos y con el escudo aguanta los golpes.
Viviendo el valor

El valor de la fortaleza se ejerce cuando, a partir de una convicción firme, resistimos o vencemos aquellos obstáculos que se oponen a nuestros propósitos positivos y evitan el crecimiento personal. Surge al tener claros nuestros ideales y proyectos personales y nos da energía para conservarlos y defenderlos. Lo acompaña el valor de la templanza, o capacidad de mantener el equilibrio de nuestras acciones y emociones.

¿ PARA QUÉ QUEREMOS LA FORTALEZA ?
- Un HOMBRE DÉBIL no puede pasar esas dificultades, se entristece, se deprime, se de-sespera, cae sin remedio y no puede volver a levantarse; en cambio un HOMBRE FUERTE toma la fortaleza de su interior. Es decir que la fortaleza nos ayuda a salir adelante

Para la vida diaria
Si algo te da tristeza o miedo comparte tus inquietudes con las personas que tienes cerca y pídeles ayuda para controlarlas.
·No te des por vencido cuando algo no sale cómo lo habías planeado. Analiza la experiencia que viviste y serás más fuerte en el próximo intento.
·No confundas la fortaleza con la agresividad: no se trata de atacar a los demás, sino de conservar las cosas importantes para ti.

Si en alguna circunstancia te ganan las lágrimas no te sientas avergonzado: los hombres lloran y las mujeres también. Expresar al mundo tus emociones es una muestra de tu propia templanza.
·Piensa qué partes de tu carácter son débiles (por ejemplo, te cuesta expresar tus opiniones) y trabaja para irlas fortaleciendo.

Por el camino de la templanza
·Aprende a dominar tus preocupaciones, tus sentimientos y reacciones negativas como la violencia y el desánimo. Tú eres el rey del castillo y todos ellos son tus súbditos.
·Escucha siempre las precauciones que te indican los mayores, sin embargo, no permitas que nadie impulse en ti miedo por cosas irreales, ni sentimientos de derrota.

Permanece activo en tu esfuerzo.·Inspira fortaleza a los demás. Dile a tus compañeros de clase que lograrán aprobar el año, dile a tu padre que podrá realizar el trabajo que le parece difícil. Date fortaleza a ti mismo: tienes la capacidad de lograr cosas ordinarias y extraordinarias.

Ahora te invito a leer el Cuento siguiente:
PESCAFRITO "MALASUERTE"
En aquella tienda de animales la mala suerte tenía un nombre: Pescafrito, un pequeño pez famoso porque nunca estaba en el acuario adecuado. Cada vez que tocaba reordenar los tanques, Pescafrito acababa por error o descuido en el más peligroso para él. Desde otros tanques tranquilos y seguros, sus primos y hermanos veían divertidos sus desesperadas carreras por evitar ser la merienda de algún grandullón.

A pesar de su increíble mala suerte, Pescafrito no se desanimaba, y en cada carrera ponía todo su empeño en librarse de nuevo, aunque sintiera el dolor de algún que otro mordisco en sus aletas o el cansancio de nadar entre plantas y rocas a cualquier hora del día o de la noche.

Así fue sobreviviendo Pescafrito Malasuerte, como todos le llamaban, hasta que un día de reorganización en los acuarios, Pescafrito por fin acabó compartiendo tanque con todos sus primos y hermanos. Pero mientras se juntaban a su alrededor para conocer sus desventuras, un cuidador despistado echó en ese mismo tanque al más grande, hambriento y peligroso de los peces de la tienda. Fueron sólo unos minutos, pero el enorme pez no necesitó más para acabar con todos los pececillos... excepto Pescafrito, que acostumbrado a huir de muchos peces a la vez, no tuvo problemas en escapar de uno solo.

Poco después entró en la tienda un gran experto en acuarios, y al ver a Pescafrito vivo en el mismo tanque que el pez grande no se lo podía creer. Estuvo horas en la tienda, observándolo, viéndolo escapar una y otra vez con su nadar lleno de giros y piruetas y su increíble capacidad para esconderse. No tenía dudas: era un pez único en el mundo, y el experto lo llevó consigo para ser la estrella de todas sus colecciones y acuarios.
Y Allí Pescafrito vivió feliz con todo tipo de atenciones y cuidados, pensando lo buena que había sido para él su famosísima mala suerte.


Autor.. Pedro Pablo Sacristan


Espero les guste y aprendamos a ser como pescafrito malasuerte.