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miércoles, 11 de marzo de 2015

LA LEALTAD

La lealtad es el cumplimiento de aquello que exigen las leyes de la fidelidad y el honor.
Es una virtud que se desarrolla principalmente en nuestra conciencia, el compromiso de defender lo que creemos y en quien creemos, esto supone hacer aquello con lo que una persona se ha comprometido aun cuando las circunstancias cambien, dicho de otra manera, es cumplir con la palabra que se ha dado.  Alguien que es leal responde a una obligación que tiene con los demás.
Todos tenemos amigos superficiales o conocemos a alguien que trabaja únicamente porque le pagan, pero una persona que es leal va más allá porque su compromiso es más profundo: está con un amigo en las buenas y en las malas, trabaja no solo porque le pagan, sino también porque adquiere un compromiso con la empresa en la que trabaja, o en nuestro caso con el trabajo de nuestra escuela e incluso con la sociedad.
La lealtad es esencial en la amistad y se relaciona estrechamente con otros valores como son el respeto, la responsabilidad, la sinceridad, la dignidad y la honestidad entre otros.

No se puede justificar, el ser leal solamente con uno mismo y creerse con el derecho de criticar o menospreciar a los demás y exigir a los que nos rodean, que sean leales. Esta virtud y valor humano, debe vivirse y practicarse primeramente, con uno mismo antes que nadie. No se puede ser leal con el prójimo, si antes no se ha practicado con uno mismo.
Eso sí, es muy difícil de ganar, muy fácil de perder y casi imposible de recuperar. Lo contrario a la lealtad es el engaño, la traición.
Con la pérdida de la lealtad, las personas se quedan solas y sin amigos, ni familiares, como los traidores que han sido descubiertos.

COMO ENSEÑAR LA LEALTAD A NUESTROS HIJOS:


§  Demostrando comprensión cuando alguien de la familia, escuela o trabajo, reconoce sus propias culpas para no incrimina a los demás.
§  Demostrando confianza a nuestros hijo/as, familiares, amigos y compañeros para que consulten sus dudas, sin temor a represalias.
§  Demostrando el cumplimiento de los acuerdos tácitos o explícitos en la familia, trabajo, estudios o sociedad.
§  Enseñando de forma práctica a los hijos que se puede confiar en ellos y pueden ser confidentes y colaboradores.
§  Demostrando lealtad a los principios religiosos, sociales y económicos.
§  Demostrando lealtad entre los esposos y con los hijo/as, familiares y amigos.
§  Demostrando lealtad y voluntarismo, para ayudar en las tareas de la casa, aportando cada uno sus máximas posibilidades, incluso antes de que los demás lo necesiten.
§  Demostrando que cuando alguien ha dado algo bueno, la familia le debe mucho más que agradecimiento.
§  Enseñar que se defiende lo que se cree y en quien se cree.
§  Demostrando que se puede ser leal, aunque se denuncie lo que está mal, a pesar de poder perder un amigo.


Podemos leerles el cuento de “El gato con botas” de Charles Perrault , La niña y la sombre de Pedro Pablo Sacristan, “El zorro y el caballo” de los hermanos Grimm, algunas fábulas como “Los dos amigos y el oso” de Samaniego etc.
Esta vez como siempre que escribo sobre valores anexo un cuento.

LA NIÑA Y LA SOMBRA
Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra,antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.
El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo "Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro".
Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días...
La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.
Aprendamos a ser leales en cada acto de nuestra vida.
hasta la próxima

miércoles, 19 de noviembre de 2014

ANTOINE LAURENT LAVOISIER "PADRE DE LA QUÍMICA"

ANTOINE LAURENT LAVOISIER (17431794): -Uno de los creadores de la química moderna, arrancó donde lo había dejado Boyle. Reformó radicalmente el concepto de la química, y le dio un nuevo lenguaje y objetivos frescos. Acabó con el concepto aristotélico de que los elementos podían transformarse unos en otros y suministró un firme fundamento para la teoría atómica de Dalton de unas décadas más tarde. Probó que el agua no se puede convertir en tierra, demostró que los metales se queman mediante la absorción del "principio vital" del aire y que el agua está formada por hidrógeno y oxígeno, así como atacó la teoría del flogisto. Por desgracia, fue ejecutado durante la Revolución Francesa.

Antoine Lavoisier:
Lavoisier nació en París el 26 de agosto de 1743. Su padre era un abogado acomodado. Sus primeros pasos se dirigieron al mundo del derecho, e incluso obtuvo las calificaciones necesarias para practicar la abogacía, pero, como resultado de escuchar unas conferencias del astrónomo Lacaille, desarrolló un entusiasmo por la ciencia.
Su primer interés se centró en la geología y realizó un trabajo loable en ese campo, pero pronto se dedicó a la química, que se convirtió en la pasión de su vida. En 1766, cuando sólo tenía veintitrés años, fue recompensado con la Medalla de Oro de la Academia Francesa de Ciencias por un ensayo sobre la mejor forma de iluminar una gran ciudad.
A diferencia de otros científicos de su tiempo —Cavendish, por ejemplo—, Lavoisier no era un tímido investigador de laboratorio, sino que llevó una vida pública muy ocupada y fue precisamente esa implicación en los asuntos públicos lo que provocaría su caída. Cuando tenía veinticinco años, en 1768, invirtió una gran suma de dinero en la Ferme Générale, una operación privada para recaudar impuestos alentada por el gobierno francés. Tres años después, se casó con la hija, de catorce años, de uno de los ejecutivos de la Ferme. Fue un matrimonio concertado, pero durante muchos años resultó feliz y productivo.
Su esposa, Anne-Marie, era tan inteligente como hermosa y, en sus primeros años juntos, nunca fueron tan felices como cuando trabajaban en el laboratorio. Con el paso de los años, y con su marido pasando demasiado tiempo ausente debido a los negocios, Anne-Marie encontró consuelo en los brazos de uno de sus amigos; no obstante, siguieron manteniendo una relación cordial.
Lavoisier logró construir un completo y moderno laboratorio (posiblemente uno de los mejores del mundo) gracias a los impuestos que cobraba a los pobres. Su éxito, sin desmerecer su gran capacidad científica, se debe en gran medida a la calidad de sus instrumentos, sobre todo los de medición de peso, que lo llevaron a obtener mediciones de una excelente exactitud. Este lugar qse convirtió en un lugar de encuentro tanto para los principales científicos franceses como para las celebridades que visitaban el país, como Franklin (inventor del pararrayos) y Thomas Jefferson protagonista de la independencia de las colonia americanas.
Su mujer, Anne-Marie, de varios años menor que él, fue una ayudante incansable y perseverante para todos los experimentos científicos de su marido, a quien se le critica que muchas veces no fue muy sincero respecto a los logros de sus colegas por lo que no era lo bastante rápido en reconocer el trabajo de otros o la contribución que hicieron los demás a sus descubrimientos, y esto lo condujo a amargas disputas con sus compañeros, que creían que sus trabajos no recibían un apropiado reconocimiento.
Lavoisier escribió dos obras capitales: La nomenclatura, y los Tratados elementales de química, que simplificaron y dieron forma moderna a esta rama de las ciencias. Definió y enumeró cincuenta y cinco elementos, entre ellos el oxígeno y el hidrógeno. De hecho, la química moderna se funda sobre estas obras.
En un campo distinto de la ciencia, propuso reformas que se adelantaron a su época como talleres públicos para los desocupados, seguros de vejez, bancos de crédito, educación obligatoria y gratuita, etc. Sin embargo, fue acusado de traición por Marat, uno de los caudillos de la Revolución, quien jamás le perdonó haberse opuesto, doce años antes, a la postulación de Marat a la Academia de Ciencias. Lavoisier fue condenado a la guillotina muriendo a los 51 años de edad.

El Importante Aporte de Joseph Priestley: Como decíamos antes, Lavoisier hizo rabiar a un colega ingles quien aportó buenas ideas y comprobadas en el laboratorio para conseguir su famoso triunfo, que lo llevaría a se conocido como el Padre de la Química. Este colega fue el químico y político Joseph Priestley, sumamente religioso y con una gran habilidad para los idiomas que siempre estudió en forma autodidacta. También hablaba hebreo y árabe.
Fue un químico y físico sin preparación académica pero de espíritu verdaderamente científico. Dicen que se "enamoró" de la ciencia gracias a su estrecha relación con Benjamín Franklin, quien lo encaminara por los misterios de la ciencia, y que en poco tiempo ya publicaba trabajos de investigación sobre temas eléctricos y ópticos.
En su época solo se conocían tres tipos de gases: el aire, el anhídrido carbónico y el hidrógeno (recientemente descubierto por Cavendish, y bautizado por Lavoisier). Se le deben, entre otras aportaciones, el descubrimiento del nitrógeno. Tuvo éxito en aislar y descubrir gases, en parte, gracias a su invención de una cubeta neumática que le permitía recoger los gases en mercurio en lugar de agua, y porque usaba frascos de vidrio en vez de las vejigas elásticas usadas en ese tiempo. También consiguió aislar el el amoníaco, el óxido nitroso (el gas de la risa) y el cloruro de hidrógeno.
Joseph Priestley tenía una capilla muy cerca de una cervecería llamada Leeds, le interesaba sobremanera los procesos de fermentación producidos en la elaboración de la misma. La fermentación del grano produce un gas que sabemos que es anhídrido carbónico. Priestley estudió el gas, dándose cuenta de que era más pesado que el aire y capaz de extinguir una llama. Lo disolvió en agua, y descubrió que le daba un sabor agradable. Había descubierto el agua de soda; y fue recompensado por su descubrimiento con la Medalla Copley de la Royal Society.
Un día de 1774 calentó en un recipiente de campana un polvo, que era óxido rojo de mercurio, recogiendo en un frasco el gas incoloro resultante. En un impulso de curiosidad introdujo una vela encendida que estaba cerca y la introdujo en el gas que había producido. La vela ardió con más brillo. Llamó al gas "aire desflogisticado".
Comprobó, luego, que pequeños animales respiraban bien ese gas y él mismo lo inhaló. Experimentó un mayor vigor y se dio cuenta de las posibilidades médicas de su descubrimiento, al que siguió llamando "aire desflogísticado". Desgraciadamente, Priestley era un devoto del concepto del flogisto e incapaz de apreciar adecuadamente la importancia de su descubrimiento.
Desgraciadamente, Lavoisier ignoraba el trabajo que Joseph Priestley estaba realizando en Inglaterra. Priestley había descubierto que había muchos tipos de aire, y el aire atmosférico se componía de una mezcla de diferentes gases. En su visita a París en agosto de 1774, Priestley mostró a Lavoisier que si se calientan algunos restos de mercurio calcinado en un recipiente cerrado, éstos se transforma de nuevo en mercurio sin la necesidad del carbón. Claramente, esta reacción no necesitaba flogisto. Más aún, el gas que se recogía en el recipiente podía soportar la combustión mejor que el aire corriente.
Fue Lavoisier, quien descubrió más sobre ese gas y su papel en la combustión y quien le dio el nombre de oxígeno. Enseguida comprendió el papel fundamental que este nuevo gas desempeñaba en los procesos químicos de la combustión y la calcinación, que pasaron a convertirse en fenómenos que implicaban la absorción o combinación de un nuevo elemento, un aire al que bautizaría, como veremos enseguida, con el nombre de oxígeno. A partir de entonces, el aire común o atmosférico no fue ya una sustancia simple, sino que se compuso de dos o más elementales. En particular, Lavoisier demostró que estaba formado por dos gases, uno —el «aire vital»— que sostenía la combustión, y otro «azote», o «ázoote» (nitrógeno), que no.
Finalmente Lavoisier presentó un informe a la Academia en el que aseguraba que el factor clave en la combustión era el «aire puro» de Priestley, pero sin mencionar a Priestley para nada. Esta actitud degustó mucho a Priestley, pero es sólo una anécdota, pues para esa época Lavoisier ya presentaba y demostraba su teoría frente a los mas destacados científicos del mundo. También demostró que le azufre ganaba pesos cuando se quemaba, en lugar de perder peso según las leyes anteriores.
En los años siguientes, hizo una sucesión de descubrimientos revolucionarios como resultado de su insistencia en la importancia de la precisión de las medidas. Tampoco el agua, el más universal componente de la naturaleza, superó indemne el paso de la vieja a la nueva química.
Al igual que el aire atmosférico, dejó de ser considerada como una sustancia simple, logro en el que, como vimos, participó Henry Cavendish. «Hasta nuestros días —escribió Lavoisier en su Tratado elemental de química, en donde explicó el procedimiento que había seguido en este descubrimiento (que publicó en 1781)—, el agua se había considerado como un cuerpo simple, y los antiguos no tuvieron dificultad alguna en llamarla elemento. Para ellos era, sin duda, una sustancia elemental, puesto que no habían conseguido descomponerla o, al menos, porque las descomposiciones del agua que tenían lugar diariamente ante su vista escapaban de sus observaciones. Pero ahora... el agua ya no es para nosotros un elemento».
En 1786 publicó en los Procedimientos de la Academia su abandono de la teoría del flogisto, que había desencaminado a químicos durante tanto tiempo. Su lista de «puntos clave» incluía dos que realmente vehiculaban su mensaje:
1. Existe una verdadera combustión... pero sólo mientras el cuerpo combustible esté rodeado y en contacto con el oxígeno; la combustión no puede tener lugar en cualquier otro tipo de aire o en el vacío, y los cuerpos ardientes que se zambullan en cualquiera de estos dos casos se extinguirán tan ciertamente como si se sumergieran en agua.
2. En toda combustión se produce un aumento de peso en el cuerpo quemado; y este aumento es exactamente igual al peso del aire absorbido.
Lógicamente como siempre ha ocurrido, derribar teorías tan tradicionales que dominaron la ciencia durante cientos de años fue muy difícil lograr cambios rotundos , y aparecieron los defensores acérrimos de las viejas teorías y los que aceptaron e interpretaron esta nueva manera de enforcar el misterio de los fenómenos naturales.

Lavoisier en su laboratorio, experimentando sobre la respiración de un hombre en reposo


CÓMO LAVOISIER DEMOSTRÓ LA FALSEDAD DE UNA ANTIGUA TEORÍA
En los tiempos de Lavoisier se creía, aún, que el agua, al evaporarse, se transformaba parcialmente en tierra y en arena. La teoría parecía confirmada por los experimentos prácticos, ya que siempre que se hace hervir agua hasta su completa evaporación quedan en los recipientes residuos de tierra.
Lavoisier quiso repetir el experimento, pero tomó la precaución de usar recipientes cuidadosamente limpios. Luego colocó agua de lluvia purísima en un aparato que recogía todo el vapor de ebullición y lo hacía gotear en el mismo recipiente. De esa manera era siempre la misma agua la que hervía.
Lavoisier mantuvo esa agua continuamente al fuego durante cien días. Cuando dio por finalizado el experimento vio que sobre el agua enfriada flotaban vestigios de substancias extrañas. Entonces pesó aparte el agua, luego dichas substancias y finalmente el recipiente.
El peso del agua era igual al que tenía antes del experimento. En cambio, el aparato de destilación pesaba un poco menos, y la diferencia era el peso de las substancias extrañas recogidas. Así se hizo evidente que éstas eran producidas, no por el agua, sino por el recipiente, es decir, que se habían desprendido de éste.
La contribución de Lavoisier: Un factor importante para destacar es el establecimiento de la disciplina científica para conseguir descubrir e interpretar la naturaleza, en este caso en los referente a los gases. No hay otra manera que no sea mediante la observación y con mediciones de laboratorio el camino para expresar resultados sobre el fenómeno estudiado. Por otra lado ttambién le dio a la química una serie de conceptos que demostrarían ser inmensamente productivos en el siglo posterior.
Un avance clave fue que Lavoisier se convenció de que el agua era un compuesto de dos elementos diferentes. Los elementos podían separarse para obtener gases independientes, o combinarse para obtener agua. Junto con Guyton, Count Claude-Louis Berthollet, y Antoine de Fourcroy desarrolló un nuevo lenguaje para describir su trabajo —un lenguaje que se separaba de cualquier concepto relacionado con el flogisto o la alquimia. Definió un elemento químico como cualquier sustancia que no podía descomponerse en otras. Con esta definición identificó 33 elementos, aunque posteriormente se comprobó que algunos eran compuestos.
Superó en creces a su antecesor Boyle (quien inició parte del camino), y logró una distinción entre un elemento químico y un compuesto, y gracias a estos conceptos hicieron posible el inicio de una carrera ascendente de investigaciones que superó a todo los conocido hasta el momento, por lo que se denominó a esta era, la "edad de oro de la química".
Pero fue un siglo que él no llegó a ver. Cuando estalló la revolución francesa en 1789, los odiados impuestos sobre los granjeros fueron obvios blancos del Terror que siguió. Y Lavoisier había tenido la desgracia adicional de ganarse un enemigo más, un científico ambicioso que una vez tratara con desdén.
Su nombre era Jean-Paul Marat, uno de los protagonistas más vigorosos del Terror. Cuando llegó el momento de saldar cuentas, ni siquiera la reputación de Lavoisier como científico pudo salvarlo. En la mañana del 8 de mayo de 1794, a los cincuenta y tres años, y en su cumbre intelectual, fue juzgado y sentenciado a muerte. Cuando pidió que la ejecución de la sentencia se suspendiera un par de semanas para poder completar algunos trabajos científicos, el juez le respondió:
«La revolución no necesita científicos». Unas horas después, en lo que ahora es la Plaza de la Concordia, caminó hasta la guillotina con calma y aire digno. Uno de sus contemporáneos científicos, el matemático y astrónomo Joseph-Louis Lagrange comentó: «Sólo tardaron un instante en cortarle la cabeza, pero puede que Francia no produzca otra como la suya en todo un siglo».

A LA CONSERVACIÓN DE LA MASA: En la transformación o la transferencia de energía están presentes en todos los cambios físicos o químicos. ¿Qué ocurre con la materia? ¿Se conserva la masa de la materia involucrada en el cambio?
En los cambios físicos, es sencillo comprobar que la masa no se modifica. Por ejemplo: si se miden la masa de varios cubitos de hielo, y más tarde registran la masa del agua formada una vez que se derritieron, este valor no cambia.
En las reacciones químicas las cosas se complican; por ejemplo: cuando se quema madera se observa, a simple vista, que las cenizas tienen menos masa que la madera original. ¿Disminuyó la cantidad de materia luego de la reacción?
En 1756, el ruso Mijail Lomonosov (1711-1765) y, en 1783, el francés Antoine de Lavoisier (1743-1794) encontraron una respuesta negativa a este interrogante: lo que ocurría era que algunos gases que se producen en la reacción (como, por ejemplo, el dióxido de carbono) no se tenían en cuenta al establecer la masa de los productos. Si, por el contrario, la masa de estos gases se hubiera medido junto con la de las cenizas, la masa total de los productos hubiera sido la misma que la de los reactivos.
Ambos científicos establecieron que la masa no se crea ni se destruye, sino que se transforma. En la actualidad, numerosos experimentos corroboran la denominada ley de conservación de la masa, cuyo enunciado es el siguiente: "En un sistema cerrado, la masa total permanece constante, independientemente de las trasformaciones físicas o químicas que se produzcan en ese sistema."

CRONOLOGÍA
1743: Nace en París el 26 de agosto.
1770: Demuestra que el agua no puede transformarse en tierra.
1771: Se casa con Marie-Anne Pierrette Paulze, de 14 años de edad.
1772-1775:Leva a cabo experimentos que muestran que los metales se calcinan absorbiendo un principio vital del aire.
1776: Se traslada a vivir al Arsenal Real y se hace cargo de la producción de la pólvora.
1776: Decide erróneamente que todos los ácidos contienen oxígeno.
1785: Ataca la teoría del flogisto.
1783: Demuestra que el agua es un compuesto de hidrógeno y oxígeno.
1787: Define los elementos químicos y publica Métodos de nomenclatura química.
1789: Junto con otros tres químicos franceses, publica Tratado elemental de Química.
1793: Lavoisier es arrestado el 24 de noviembre, junto con el resto de propietarios de la compañía recaudadora.
1794: Lavoisier es ejecutado en la guillotina el 5 de mayo en París.

LA "LEY" DE LAVOISIER: Uno de los descubrimientos más importantes de Lavoisier es la "ley de la conservación de la masa". Esta ley dice: "La suma de los pesos de dos cuerpos que se combinan es igual al peso de la nueva combinación formada".
Si combinamos 2 gramos de hidrógeno con 16 gramos de oxígeno obtendremos, exactamente, 18 gramos (o sea, 2 + 16) de agua. Así, si combinamos 35 gramos de cloro con 23 gramos de sodio, obtendremos una cantidad de cloruro de sodio (sal común) igual a la suma de los dos elementos empleados, o sea 58 gramos.
Más eficazmente, aunque no del todo exacta, la ley de Lavoisier ha sido enunciada también así: "En la naturaleza nada se crea y nada se destruye".
También esta ley fue descubierta durante la tentativa de demostrar la falsedad de una antigua teoría.
Se había observado que cuando los metales se calcinan (es, decir, cuando son reducidos a un aspecto parecido a la argamasa mediante el fuego) aumentan de volumen y de peso. Lavoisier demostró que esto sucedía sólo porque los metales, durante la calcinación, habían tomado "algo" al aire: al aumento de peso del metal correspondía una disminución de peso del aire.


 BUENO CHICOS OJALA LES SIRVA PARA SU TAREA.
NOS VEMOS POR AQUÍ EN LA PRÓXIMA

miércoles, 10 de septiembre de 2014

EL VALOR DE LA RESPONSABILIDAD

HOLA AMIGOS
DE NUEVO AQUI CON USTEDES DESPUÉS DE ALGUN TIEMPO.
HOY QUIERO ESCRIBIR ALGO SOBRE ESTE VALOR TANIMPORTANTE:




Responsabilidad es cumplir con el deber de asumir las consecuencias de nuestros actos.

Ser responsable también es tratar de que todos nuestros actos sean realizados de acuerdo con una noción de justicia y de cumplimiento del deber en todos los sentidos.

Los valores son la base de nuestra convivencia social y personal. La responsabilidad es un valor, porque de ella depende la estabilidad de las relaciones personales. La responsabilidad es valiosa, porque es difícil de alcanzar.

El primer paso para poseer la responsabilidad es percatarnos de que todo lo que hagamos, todo compromiso, tiene una consecuencia, depende de nosotros mismos, porque nosotros somos quienes decidimos.

El segundo paso es lograr de manera estable, que nuestros actos correspondan a nuestras promesas; si prometemos “hacer lo correcto” y no lo hacemos, entonces no tenemos responsabilidad.

El tercer paso es educar la responsabilidad e ir corrigiendo lo que no hacemos bien y volver a empezar.

Sin embargo, estar conscientes de qué es la responsabilidad no es algo sencillo, debemos de revisar cada uno de nuestros actos para ver si cumplimos con nuestros deberes o tareas día a día. La responsabilidad es la obligación de cumplir con lo que se ha comprometido.

Una persona responsable es capaz de responder y enfrentar con inteligencia, esfuerzo, interés, creatividad y convencimiento las situaciones que se le presentan en la vida de acuerdo con su edad y actividad, por ejemplo, lo que se le solicita en la escuela, en el ambiente familiar o en su trabajo, siempre que esa solicitud sea razonable y respetuosa. También es capaz de responder ante las oportunidades que se le abren y ante las metas que ella misma se ha fijado.

Del respeto y la estimación que tenga cada persona por sí misma depende la responsabilidad que adquiere frente a los demás. Por otra parte sólo siendo responsable puede pedirles a los otros que lo sean y construir una comunidad sólida y próspera donde cada quien haga con excelencia aquello que le corresponde.

Les invito compañeros a que seamos responsables ya que es uno de los valores que se busca fomentar en nuestra escuela.

AHORA COMO SIEMPRE QUE ESCRIBO SOBRE UN VALOR LES COMPARTO UN CUENTO SOBRE ESTE VALOR
 

El aprendiz de brujo

En un inmenso castillo vivía un hechicero que se dedicaba al estudio de las fórmulas mágicas. Nopermitía que nadie fuera a visitarlo y sólo aceptaba la compañía de su joven ayudante, Daniel, unjovencito moreno y espigado que no entendía lo que hacía su maestro. En una ocasión, el mago tuvo que salir a un largo viaje en busca de plantas para una fórmula secreta. Antes de partir le hizo recomendaciones a Daniel: no debía abrir la torre donde él trabajaba, ni tocar sus libros. También le encargó que limpiara algunas habitaciones del castillo. —Es una gran responsabilidad, pero sé que podrás cumplirla —le dijo. Los primeros días Daniel siguió las instrucciones. Pero dos semanas después comenzó a sentir fastidio por las tareas de limpieza. Así que una tarde subió a la torre. Sobre la mesa halló el libro con las anotaciones del mago. Emocionado por pensar podía ser un hechicero, se puso la túnica de éste y, subido en un banquito de madera, comenzó a leer. No entendía las palabras, pero las pronunció en voz alta sin darse cuenta que eran mágicas. De repente, la escoba y el balde se presentaron y se pusieron a sus órdenes.
Daniel se asustó un poco, pero pensó aprovechar la situación. Para limpiar tenía que cargar agua, y le daba flojera. Así que les dio instrucciones de hacerlo.
El balde y la escoba iban y venían, iban y venían. Después de algunas vueltas ya había agua suficiente y Daniel les pidió que no trajeran más. Pero como sólo entendían palabras mágicas no le hicieron caso y siguieron trabajando.
Al cabo de un rato el agua cubría el piso y corría escaleras abajo. Llenó las habitaciones e inundó el castillo pero el balde y la escoba no se detenían. El líquido le estaba llegando al cuello y los objetos del laboratorio flotaban a su alrededor. “¡Auxilio!” gritó el joven aprendiz. En ese instante apareció el brujo. Vio lo que estaba pasando y pronunció las palabras necesarias para resolverlo. El hechizo se detuvo y pronto todo estuvo bajo control. Instantes después el mago reprendió a Daniel: “Antes que aprender magia y hechicería, tienes que aprender a cumplir con las responsabilidades que se te encomiendan”.
—Adaptación de la balada El alumno de magia de Johann Wolfgang von Goethe.
 
BUENO AMIGOS HASTA LA PRÓXIMA.

domingo, 13 de julio de 2014

FELICITACIÓN DE FIN DE CURSOS

 
 
Negar palabras es abrir distancias, por eso hoy quiero hablar. De vidas compartidas, de sentimientos, de sueños, de tiempo, de aprendizaje, de promesas, de planes y caminos, de futuros; pero también, quiero hablar de pasados y de historia. Las palabras que hoy escuchan representan silencios y miradas, esa mezcla de melancolía, alegría, tristeza y miedo. Esa contradicción entre las ganas de irse y de quedarse, entre el no saber si llorar de felicidad por haber terminado, por sentirnos realizados en esta etapa, por comenzar algo nuevo; o, simplemente, si lloran de nostalgia por todos los recuerdos juntos, por saber que el año próximo no van a verse todos los días, ni compartir nuevas vivencias en “LA PREPA”. 

Aunque cueste aceptarlo jovenes, esta etapa terminó. Y si bien la historia no concluye, estan hoy aquí con el dolor de mirar para atrás y con el miedo de ver hacia adelante. Gracias a Dios pueden ver también al costado y percibir que estan acompañados por sus padres y amigos. ¡Pensar que cuando llegaron apenas se conocían y hoy, que se van, se llevan grandes amigos! 

Muchos nos conocen desde hace 13 años, otros desde hace más y quizás algunos llegaron hace poco, pero la verdad es que el sentimiento no cambia y ese lazo tan fuerte que los une no va a ser posible de aflojar nunca. Porque son la “Generación 1011 - 2014”, esa generación que tiene pilas para todo, que pese a momentos difíciles, siempre supo encontrar una solución. Es por todo eso, que hoy, estan más unidos que nunca.
 
Dentro de las aulas hicimos que haya más que un pizarrón, los percheros del guardapolvo que usamos tantos años, y una maestra que siempre intentaba enseñarnos cosas tan raras y nuevas. Crecíamos a pasos agigantados, ese uniforme que nos iba por la rodilla en el primer día de clase (“total ya va a crecer”- decían), había que cambiarlo por uno nuevo y subíamos a un piso más. 

No olvidaran tampoco el acto de despedida de esa etapa que había terminado, en donde sus papás les cantaban “que duro era el camino, que sabían que no era fácil”, pero que siempre iban a estar. Y, como nos decimos siempresno es un adiós sino un hasta luego.
 
Parecía que todo iba a ser difícil, al menos en un principio. Y en ese curso que, un dia de agosto de 2011, después de una pelea en la que parecía imposible que un día se fuera a llevar bien, fue cuando comprendimos que la secundaria no se podría enfrentar en grupitos, sino todos juntos. 

A partir de ese momento comenzaba a abrirse una nueva etapa, una que acabamos de finalizar y que ocuparía 3 años de nuestras vidas.. SECUNDARIA. Muy nerviosos entramos al colegio una semana antes que todas para acostumbrarnos. ¡Y lo que nos costó dejar de decir la palabra “Maestra”!, para pasar a llamarlos “Profesor”. 

Pasaron de ser los más grandes de primaria a ser las más chiquitao de secundaria; ahora todo se repite: de los más grandes de secundaria, esos que “se las saben todas y se llevaban el mundo por delante”, a los más chicos de la facultad, esas que tienen que andar preguntado todo en un mundo completamente nuevo. Descubrimos “el mundo de las cosas depositadas en los demás”, conociéndonos cada vez más, nos conocíamos nosotros mismos. Dentro del curso había más que profesores y materias nuevas, había viajes en los que aprendimos, no solo a conocer lugares diferentes sino que todo es más lindo cuando se está entre amigos. Había salidas en las que nos empezamos a dar cuenta que cada día teníamos más independencia. 

De esta forma, el tiempo se les paso, muy rápido. Y estan acá reunidos, en nuestro también tan esperado acto académico, porque, por si no se dieron cuenta, siempre esperamos cosas, hasta que llegan y pasan tal como vinieron. Lo que queda es el recuerdo, el recuerdo de un camino que a veces quisiron dejar, porque nle costaba o porque a veces el cansancio y el fracaso podían más. Pero sin embargo, fue un camino que todos lograron recorrer y llegar a su final. Y hoy, estamos paradas en el lugar donde se bifurca, en donde cada una debe emprender su propio camino, elegir su propia vida. Por última vez estan todos juntos de uniforme, aquel que por un lado tanto odiamos, y que por otro nos da tanto orgullo usar. Hay que ser realistas, cada día que pase van a notar que las diferencias se irán acrecentando, horarios, trabajos, carreras, familias. Pero eso no debe significar que nuestros caminos se separen: los amigos no solo están juntos cuando están uno, al lado del otro. Hagamos que el camino que nos trajo hasta este lugar sea el mismo que nos lleve a estar juntos.

Y a ustedes chicos, llegó el momento de decir hasta luego. Decidir implica renunciar. Esta despedida nos apunta a buscar entre las cosas que cargamos en la vida, aquello que tiene valor, porque no todo puede llevarse en este viaje. Y si tuviéramos que elegir, las elegimos. No dejen que la duda o el miedo los traben, eso no los llevará a ningún lado. Será solamente el atajo al fracaso. No permitan que la realidad en la que vivimos les dificulte las cosas. 

Esto no termina hoy, de alguna manera recién comienza. Y si chicos, crecer es así, te da y a la vez quita tanto. Sin embargo, hay algo que nadie les va a sacar: tienen el corazón marcado y tienen bien claro de donde vienen, por eso es hoy un ORGULLO poder decir que somos exalumas de la TECNICA 77. Esa es su insignia. Eso hace que marquen la diferencia, eso es lo que siempre nle va a unir, esten donde esten, porque tienen un paso común, una misma historia.
 
Vayan chicos a la vida y superen las adversidades trabajando con esfuerzo y mucha dedicación.
 
 
Un ciclo escolar que termina, una página que llega a su fin; un peldaño más que subir.
La oportunidad comienza de nuevo; no es el fin, sólo es el inicio de tu porvenir.
 
F E L I C I D A D E S CHICOS
 
SU MAESTRA MARIA ANGELICA